viernes, 9 de septiembre de 2011

Celia y la "Torre Eiffel". Parte 2.

Disclaimer:La historia me pertenece y esta basada, aunque no se note, en la vida de una amiga.Queda prohibida su copia total o parcial.



Se acercó a su amiga, que estaba bailando con su primo en medio de la pista. Le tocó el hombro y ella se giró de golpe. Cuando la vio sonrió. Estaba borracha.
-¡Me voy con Daniel!-gritó para que la escuchara.
La sonrisa de su amiga se hizo más amplia.
-¡Uuuiii!-movió las cejas.-¡Qué te lo pases bien!
Celia suspiró y le sonrió. Giró y empezó a caminar.
-¡Cé!-así la llamaba Lesly cuando esta borracha. Se giró y la miró.-¡No quiero sorpresas!-le dijo seria.
Celia le echó la lengua y volvió a girarse. Se acercó a Daniel y salieron del local.
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Llegaron al edificio y se dirigieron a la casa de Celia. Subieron las escaleras hasta la habitación de la chica. Una vez dentro cerraron la puerta. Celia se giró y miró a su novio. Estaba un poco asustada. Era su primera vez, y sabía que dolía.
Daniel se acercó a ella y la besó delicadamente. Poco a poco fue empujándola hacia la cama. Celia se dejó caer. Daniel se tumbó encima de ella y la volvió a besar.
Daniel se separó de ella, la miró a los ojos y sonrió pícaramente.
-¿Qué vamos a hacer?-preguntó Celia tímida pero coqueta a la vez.
Daniel la besó apasionadamente. Bajó su mano por el vientre de la chica hasta llegar al borde de su camisa, la levantó un poco y metió la mano bajo ella. Suavemente fue acariciando su vientre.
Celia lo abrazó.
Daniel sacó su mano de debajo de su camisa y comenzó a sacársela. Celia suspiró.
-Te gustará.-susurró Daniel en su oído.
-No. Espera. Yo…
-Shh…-Daniel le quitó la camisa.
La miró un momento y luego se quitó su sudadera. Se acercó a ella y le besó el cuello, descendiendo hasta su hombro. Agarró el asa de su sujetador y lo deslizó por su hombro. Celia le agarró la mano. Se miraron a los ojos.
Daniel se sentó en la cama, agarró a Celia y la sentó encima de él, con una pierna a cada lado de su cintura. Siguió besando su cuello. Agarró su cintura y empezó a moverla creando un roce sensual y apasionado.
Celia se apresuró a desabrocharle el cinturón a Daniel. El chico sonrió y la besó. Se quitó el calzado y los pantalones. Miró a Celia a los ojos y la tumbó en la cama. Deslizó sus manos por su vientre hasta llegar al borde de su short y se lo quitó. Pasó su mano suavemente desde su rodilla hasta su cadera.
Acercó su boca al cuello de Celia y empezó a besarlo. Celia giró el cuello para que Daniel siguiera besándolo. Ella cerró los ojos. Notó una mano en su hombro, bajando la otra asa de su sujetador. Las manos se deslizaron a su espalda y hasta el broche de su sujetador. Tras varios intentos Daniel consiguió desabrochar el sujetador. Agarró la prenda y la tiró fuera del cuerpo de su novia.
Llevó sus manos a los pecho de Celia y empezó a acariciarlos y apretarlos. Con su boca rodeó uno de sus pezones. Celia gimió.
-Yo nunca.. n-no sé si estoy pre-preparada-dijo Celia.
-No es momento de hablar.-dijo Daniel sorprendentemente serio.
Hizo un camino de besos desde su pecho hasta su vientre, donde se detuvo jugando con el piercing de su ombligo. Siguió descendiendo hasta su sexo. Agarró su braga y se la sacó, tirándola cerca de su sujetador. Colocó sus manos sobre las rodillas de Celia y las separó.
Daniel empezó a besar y chupar su clítoris. Celia empezó a sudar y a gemir. Nunca había experimentado una sensación como esa.
Daniel, viendo su reacción, introdujo sus dedos índice y pulgar.
Sin dejar de besar su sexo, empezó a mover sus dedos.
-¡Ah!-gimió Celia.-No pares. ¡No pares!-gritó Celia fuera de control.
Daniel se alejó de su sexo y se quitó su última prenda.
-Vuelvo ahora. No te muevas.-dijo sonriendo, con su miembro evidentemente erecto.
Celia miró a Daniel sin entender nada.
“¡Y me deja así! ¡Como si nada!”-pensó.
Se metió entre las sábanas. Vio como abrían la puerta, era Daniel, que tenía algo en su mano. Celia lo miró, en ella llevaba un preservativo, donde ponía “XL”.
Daniel se sentó a su lado, se puso en preservativo y se metió en la cama. La besó y se colocó entre sus piernas. La miró a los ojos y lenta y delicadamente se introdujo en ella. Celia suspiró, con un leve gesto de dolor.
-¿Estás bien?-preguntó Daniel.
-No. Quiero parar.-dijo Celia con los ojos fuertemente cerrados.
Daniel la besó.
-Tranquila. Pronto pasará.
Daniel comenzó a moverse. Celia en un principio sentía dolor, pero luego empezó a sentir placer. Después de unos cuarenta minutos y constantes gemidos y jadeos, terminaron.
Daniel se acostó al lado de Celia. La chica miraba al techo intentando regular la respiración.
-Fue… Guau.-dijo jadeando.-Estoy un poco nerviosa-dijo con los ojos abiertos.
-¡Te gustó?
-Mucho.-sonrió.
Daniel la abrazó. Celia apoyó su cabeza en el pecho de Daniel. Cerró los ojos y dejó que Morfeo se la llevara.
                                                               _ _ _
-Muy bien.-dijo después de cerrar la puerta de su habitación.-Ahora cuéntame todo.
-¿De qué?
-Oh vamos. Tuve que hacer el sacrificio de pasar la noche con tu primo porque era tu primera vez. Me merezco saber algo. ¿No?-Lesly hizo un puchero.
Celia se rio y le dio con un cojín en la cara.
-No hagas el tonto, ¿quieres?. No te fue ningún sacrificio pasar la noche con mi primo. Es más, si agudizaba un poco el oído podía escuchar tus gemidos.
-No creo. Los tuyos eran demasiado altos.-Celia la miró con la boca abierta.-Es broma.-se acomodó en la cama.-Venga,-rogó-cuéntame.
Celia suspiró cansada.
-Está bien. Fue muy… agradable.
La cara de emoción y la sonrisa de Lesly desaparecieron.
-¿Agradable?, ¿agradable?. Venga ya, seguro que me puedes decir algo mejor que “agradable”.
-Está bien.-dijo cansada. Puso mirada soñadora.-Fue perfecto, maravilloso, increíble, sublime…-se puso seria y miró a Lesly.-¿Así mejor?
-Sí,-se encogió de hombros.-me sirve. Ahora, cuéntame detalles.
-Vale.
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-Por favor, por favor, por favor. ¿Sí?-Lesly tenía las manos unidas.
-No.
-Venga… Llevamos un mes aquí y aún no hemos visitado nada de lo que hace que Francia sea lo que es.
-Está bien. Te llevaré a la pizzería de la esquina.
-Oh. Que romántico.-dijo irónica.- Pues no. Iremos a…-sacó una hoja doblada del bolsillo y la abrió.
-¿Tienes una lista?-preguntó asombrado.
Sí-dijo mirándolo. Volvió la vista a la hoja.-Tenemos que ir a la Torre Eiffel, por supuesto, al Arco de triunfo, el Sacre Coeur, el museo de Louvre…
-Para, para.-dijo Alejandro.-Que sí, que sí. Visitaremos todo eso.
-¡Bien!-lo abrazó y lo besó.-Me voy a buscar a Celia y Daniel.-salió corriendo de la casa de su novio y entró a la suya.-¡Celia!, ¡Daniel!-subió las escaleras. Abrió la puerta de la habitación de Celia y se los encontró tapados con la sábana.-Ups. No era mi intención. Esto…-carraspeó.-Alex me va a llevar a conocer Francia. Quería saber si veníais con nosotros.
-Oh, eh, claro.-contestó Celia.
-Bien. Me voy.-cerró la puerta y se dirigió a su cuarto para cambiarse.
                                                                _ _ _
-Estoy muerta-dijo Celia sentándose en el sofá.
Daniel se sentó a su lado.
-Yo también. Tu amiga es incansable.
-Lo sé.
Lesly entró con Alejandro abrazado a su cintura.
-Eh. Que os escucho.
-No decíamos nada malo.
-Ah, pues vale. Me voy a la habitación con Alex.
Daniel y Celia los siguieron con la mirada mientras subían por las escaleras y hasta que entraron en el cuarto de Lesly.
-Lo que yo diga, incansable.-dijo Daniel.
-Bueno, le hacía ilusión conocer Francia. Desde niña quería venir. Se metió a estudiar francés solo por venir hasta aquí.
-Ah. ¿Solo aprende los idiomas que hablan en los países que quiere visitar?-preguntó sorprendido.
-Sí. Aprendió italiano, porque quiere ver el Coliseo de Roma y porque quiere visitar Pompeya. Eso sí, el inglés no le gusta nada.
-Oh. Tienes una amiga muy rara.-se acercó a su oído.-¿Qué tal si la imitamos y nos vamos a tu habitación?
Celia se sonrojó pero se puso de pie y tiró de Daniel escaleras arriba.
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Celia iba caminando. Estaba enfadada, acababa de discutir con Daniel porque al día siguiente tenía que irse y él quería que se quedara. Ella le había explicado que no podía, que tenía que volver porque allá tenía su vida. Él no se lo tomó muy bien y empezaron a discutir.
No podía comprender porque se lo tomaba tan mal. Debería entender que no podía abandonar su vida de la noche a la mañana. Allá tenía a su familia y amigos. No podía abandonarlos por un chico. No podía ni quería.
Notó un golpe y como algo caía al suelo. Miró al frente y se encontró con un chico pelirrojo. Desvió la mirada al suelo y vio que al chico se le habían caído algunas cosas por culpa del choque.
-Oh, lo siento. No era mi intención.-se agachó para ayudarlo a recoger sus cosas.
-No ocurre nada.-se notaba que no era francés. Tenía un acento diferente al resto del país.
Se levantó y le entregó lo que había caído al suelo por culpa del choque.
-Siento lo del choque. No miraba por donde iba. Lo siento.-dijo Celia apenada.
-Tranquilo.
Pasó por su lado y siguió caminando. El chico pelirrojo se giró para mirarla. Le parecía una niña muy bonita.
                                                               _ _ _
-Venga. Vístete que nos vamos de fiesta. Es la última noche aquí.
-No tengo ganas.-contestó Celia.
-Que si mujer. Es para despedir Francia.-le dijo Lesly tirando de ella.
-No quiero. Lesly, acabo de discutir con Daniel, no me apetece.
-Por favor-rogó.-por favor, por favor, por favor.
Celia suspiró.
-Está bien.
-¡Sí!, ¡sí!, ¡sí!.-dijo dando saltitos.
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Daniel llevaba un buen rato mirando a su novia. La discusión que habían tenido fuera la primera desde que habían empezado la relación. Pero es que no quería perderla. No quería que se fuera.
Decidió que no podía dejar las cosas así. Por lo que se abrió camino por en medio de la gente que había en la discoteca hasta llegar a Celia, que bailaba con un chico que no conocía.
-¡Celia!-la aludida se giró y lo miró.-¡Tengo que hablar contigo!
-¡Ahora no puedop!
Estaba borracha. Se le notaba un poco.
-¡Vente!-la agarró del brazo y tiró de ella. Celia intentó soltarse, pero no lo consiguió. Se pararon en una esquina.-Celia, no quiero que estemos peleados. Te quiero mucho.
Celia lo miró a los ojos.
-Te quiero-le contestó.
Se acercó a él y lo besó. Se abrazaron.
-¿Cómo les darás la noticia de que te quedas?-preguntó Daniel en su cuello.
Celia se alejó de él. Daniel la miró confundido.
-Te dije que no me iba a quedar.-le contestó enfadada.
-Lo acabamos de arreglar-le dijo.
-Eso no significa que me vaya a quedar. Allá tengo mi vida. No la voy a abandonar por nadie. Ni por ti.
-¡Soy tu novio!-dijo Daniel fuera de sí.
-¡Me da igual!. ¡No voy a abandonar nada! ¡Mañana me voy y punto!-se giró para ir a bailar. En ese momento vio al chico pelirrojo con el que había chocado. Dio media vuelta y miró a Daniel.-¿Sabes qué?. Mejor lo dejamos aquí. Esto no nos lleva a ninguna parte.-Empezó a caminar hacia la pista.
Daniel corrió detrás de ella, la agarró por el brazo y la giró.
-No puedes dejarme.
-Sí puedo. Es más, lo estoy haciendo.-se soltó de su agarre y siguió caminando.
                                                                        _ _ _
-Lesly, levántate. Tenemos que coger un avión.
La aludida abrió los ojos y miró a su mejor amiga. Se sentó en la cama y la miró seria.
-Celia,-cogió aire.-No voy a volver a España contigo. Me voy a quedar hasta que acabe el verano aquí.
Celia se levantó de la cama como si le diera calambre.
-¿Lo dices enserio?
-Sí.-se levantó.-Acabo de recuperar a Alex, no quiero perderlo tan pronto.
Celia respiró profundo para calmarse.
-De acuerdo. No pasa nada. Te entiendo. Nos veremos cuando empiece el curso.
Lesly sonrió.
-Te quiero-la abrazó.
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-Pasajeros con destino a España, embarquen por la puerta 16-dijo una voz.
Celia y sus compañeros se levantaron.
-Bueno, es mi vuelo-dijo Celia.
-Sí…-Lesly abrazó a su amiga.-Te quiero. No lo olvides.
-Que sí, que sí.-dijo dándole palmaditas en el hombro.-Que nos veremos en unas semanas.
-Oh, cierto.-se apartó de ella.
-Primita-dijo Alejandro.-Te echaré de menos.
-Y yo a ti primito.-se acercó a él y lo abrazó.-Te quiero mucho.
Se separaron.
-¿Daniel no vino?-preguntó Lesly.
-No, le dije que no viniera. Ayer cortamos y no lo quería ver.
-Oh.-fue lo único que salió de la boca de su primo.
-Bueno, ya me contarás que pasó cuando vuelva a España.
-Sí. Bueno, me voy. Os quiero.-los abrazó una última vez y se encaminó hacia la puerta de embarque.
Cuando estaba a punto de subir al avión le llegó un mensaje.
“Te quiero”
Era de Daniel. Celia lo miró durante un rato. Le daba pena como lo estaba tratando.
Una chica le llamó la atención porque no dejaba que el resto de pasajeros subiera al avión. Miró una última vez el mensaje y le dio a borrar.
Subió al avión y miró por la ventana mientras despejaba. Volvía a casa.
                                                                  -Fin-

Ça finit. :)
Ale. Arteria, acabé tu historia, que empecé a finales del año pasado... 
Bueno, tQiieero!!
                          Celia y “La Torre Eiffel”

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