viernes, 11 de marzo de 2011

3ª Parte. Sueño de Sheila.

Disclaimer:La historia me pertenece y esta basada en un sueño de una amiga mia.Queda prohibida su copia total o parcial.
___________________________________________________________________________________


Estaba en casa de un amigo, después de haber pasado la mejor tarde de mi vida con mi novia.
Estábamos jugando a la play.
De repente empezó a sonar (una canción)
Cogí el móvil del bolsillo.
Un mensaje. De Cecilia.
Lo abrí.
                                               “xfv axudm. Stoy en pligro.
                                               Toy0n bosq xndo pa0mi c”
Me quedé un rato mirando la pantalla del móvil.
No entendía lo que decía.
Quiero decir, ¿por qué me mandaba ese mensaje?
Mi amigo me miró.
-¿Qué pasa?
Le enseñé el mensaje.
Me miró asombrado.
-Llámala.
Le hice caso.
Marqué su número y esperé.
Empezó a sonar la música que tiene como tono de espera.
De repente la música dejó de sonar. Sin embargo no me cogieron el teléfono.
Volví a llamar pero me salía la operadora: “el teléfono al que llama está apagado o fuera de cobertura.”
Llamé varias veces pero nunca me contestaba.
Me preocupé un poco, pero pensé que sería una broma, así que seguí jugando con mi amigo.
Durante la media hora siguiente no pude evitar llamarla cada 5 minutos.
Como veía que no me cogía empecé a preocuparme enserio.
Después de una hora no aguanté más.

Llamé a sus amigas, pero ninguna sabía nada de ella.
Llamé a su casa, y tampoco sabían nada.
Volvía a leer el mensaje.
“Toy en el bsq xndo pa mi c”
¿A qué se refería con que estaba el bosque yendo para  su “c”?
¡En el bosque! ¿Cómo no lo pensé antes?
El bosque que estaba por el camino que lleva a su casa.
Me despedí de mi amigo y fui a buscarla.
Un autobús me dejó cerca de su casa.
Caminé en dirección opuesta a su casa.
A los 20 minutos llegué al bosque.
Había estado muchas veces en ese bosque, pero en ese momento me parecía aterrador.
Suspiré y me adentré en el bosque.
Caminé durante media hora sin encontrar nada que me dijera que Cecilia estaba allí.
Estaba a punto de marcharme cuando escuché un grito.
Todos los pájaros de mi alrededor echaron a volar.
Me puse a correr en la dirección de la que provenía el grito.
Llegué a una cabaña.
Tuve un mal presentimiento. Poco a poco fui acercándome a la cabaña.
Miré por la ventana. Lo que vi me horrorizó.
Mi novia estaba sentada en una silla, atada de pies y manos.
Un hombre estaba delante de ella con un cuchillo en la mano.
Acercó el cuchillo a su cara y la acarició lo bajó a su cuello y se quedó moviéndolo un rato.
No pude seguir mirando. Giré la cara.
Cogí el móvil y llamé a la policía.
Les indiqué el lugar y los esperé en la entrada del bosque.
Cuando llegaron me preguntaron mi nombre, que hacía allí cuantos años tenía…
No les contesté, les grité que me siguieran y eché a correr.
Por las pisadas que escuchaba a mis espaldas, supe que me seguían.
De repente se escuchó un grito.
Me paré un momento. Un policía se acercó a mí y me agarró.
Como pude me solté de él y empecé a correr más rápido.
Llegué a la casa y vi como el hombre entraba en ella con una pistola en la mano.
Se me paró el corazón.
¿La iba a matar?
Empecé a llorar.
No… no podía matarla… a ella no… yo la quería…
No lo pensé y me puse a correr.
Abrí la puerta de la casa.
-¡Cecilia!-grité.
Ella me miró. La vi sonreírme. No pude devolverle la sonrisa.
El hombre me miró. Sonrió sádicamente y apuntó a Cecilia con la pistola.
Me asusté. Miré a mi novia y al arma.
Lo que más me sorprendió, y asustó, fue la reacción de Cecilia.
No intentó soltarse. Ni gritó.
Me miró con los ojos llorosos un momento. Luego miró al hombre, cerró los ojos y sonrió.
¿Qué estaba haciendo? ¿Por qué sonreía?
No estaría… ¡No! ¿Estaba loca?
Se iba a dejar…
Se escuchó un disparo. El vestido de Cecilia empezó a llenarse de sangre.
…matar…
Cecilia abrió los ojos. No lloraba. No tenía ninguna mueca de dolor en el rostro. No pedía ayuda…
Unos policías pasaron por mi lao y agarraron al hombre.
Miré sin ver anda. Me quedé en shock.
¿Qué había ocurrido? ¿Le habían disparado a mi novia?
En ese momento “desperté”.
Cecilia.
Miré toda la casa hasta que la encontré.
Seguía atada en la silla. Con su vestido lleno de sangre.
Me acerqué a ella.
A pocos pasos de ella me paré.
Tenía todo el cuerpo lleno de heridas. Las muñecas estaban abiertas, estaba mojada y tenía una herida en la parte izquierda del cuello por la que salía mucha sangre.
¡Qué le había hecho!
Me acerqué a ella.
Le solté los pies y manos y la cargué.
Me sonrió.
No pude evitar que más lágrimas recorrieran mi cara.
-Te pondrás bien-susurré.
Levantó su mano y lentamente la fue acercando a mi cara. Acarició mi mejilla.
Cerré los ojos.
-No llores-me pidió. Abrí los ojos. Hizo una mueca de dolor.-Te quiero-cerró los ojos y su mano se alejó de mi cara.
Me quedé un rato mirándola.
Empecé a asustarme porque no abría los ojos.
La moví un poco.
-Cecilia-la llamé.
Seguía sin abrir los ojos.
-Ceci-dije un poco más nervioso.
Nada.
-¡Cecilia!-grité histérico.
No abrió los ojos.
Caí al suelo de rodilla, con el cuerpo de mi novia entre mis brazos. Llorando.
-Cecilia… por favor abre los ojos… no me dejes… por favor no te vayas…
Unos enfermeros se acercaron a mí.
Intentaron separarme de Cecilia.
-¡No!-grité abrazándola más fuerte.
No quería separarme de ella.
Uno de los enfermeros me agarró. El otro se llevó a Cecilia.
Me puse a patalear y a gritar.
Quería estar con Cecilia.
Empecé a sentirme cansado. Me qué quieto.
El enfermero me soltó y me sacó de la caseta
Me dejó apoyado contra la pared de la casa.
Vi como metían el cuerpo de Cecilia en la ambulancia.
Me dejé caer hasta sentarme en el suelo y empecé a llorar.
Cuando levanté la cara vi al hombre que matara a Cecilia.
Él me miró y sonrió.
La ira empezó a recorrer todas las partes de mi cuerpo.
Quería matarlo con mis propias manos. Que sufriera lo mismo que Cecilia antes de morir.
Quería levantarme y matarlo en ese mismo instante.
Pero no tenía fuerzas. Estaba agotado emocionalmente.
Me levanté y me acerqué a la ambulancia.
Quería ir con ella aunque estuviese… no quería ni pensarlo.
En un principio no me querían dejar ir en la ambulancia, pero gracias a mi insistencia y estado me dejaron subir.
Durante el trayecto al hospital no dejé de mirar la sábana que cubría el cuerpo de mi novia.
No podía dejar de pensar que hacía pocas horas los dos estuviéramos juntos.
Todo era culpa mía.
Si no le hubiese hecho caso y la hubiera acompañado a casa esto no le habría pasado.
Me puse a llorar apoyado en su estómago.
Cuando llegamos al hospital se la llevaron.
A mí me hicieron quedarme en la sala de espera.
Al poco rato llegó la policía y dijeron que necesitaban hablar conmigo.
Como no quise salir del hospital, me hicieron las preguntas en el despacho de algún doctor.
Les conté como me había enterado de todo como ocurrieran las cosas, mi relación con Cecilia y les enseñé el mensaje que me mandara.
Cuando se marcharon volví a la sala de espera.
Me senté y me puse a llorar.
Al poco rato apareció la familia de Cecilia. Su madre su padre y sus hermanos.
La mujer se acercó a mí llorando y me preguntó por su hija.
No pude contestarle.
La madre se puso histérica y empezó a zarandearme.
El marido se acercó a ella y la abrazó.
Me senté en una silla.
Llamé a mí amigo y le conté lo ocurrido.
Al principio pensó que bromeaba, pero cuando me escuchó  llorando, me creyó.
Sobre las 10 de la noche aparecieron todos nuestros amigos.
Angela se acercó a mí y me abrazó.
Empezamos a llorar.
El resto nos abrazó y también se pusieron a llorar.
Esa noche organizaron el entierro.
Sería la tarde del siguiente día.
Esa mañana nuestros amigos me acompañaron a casa.
Me duché y me preparé para el entierro.
Me pasé el resto del día sentado en el sofá, esperando a que llegara la hora de ir al cementerio.
Nuestros amigos me vinieron a buscar todos vestidos de negro para ir a despedirla.
Llegamos media hora antes. En la entrada de la iglesia había mucha gente.
Sus padres, familia, amigos, compañeros de clase…
Yo me senté en un banco, pensando en Cecilia.
Su voz su cara, su olor…
Empecé a llorar.
Angela se acercó a mí y me abrazó.
Cuando fue la hora de la misa nuestros amigos se acercaron a mí y entramos todos juntos.
La misa duró una hora.
El momento que peor lo pasé fue cuando la enterraron.
Pensar que no la volvería a ver, que no la tocaría que no la besaría me volvió loco.
Lloré como nunca lo había hecho. Grité hasta que me quedé sin voz.
Nuestros amigos venían a visitarme todos los días, pero poco a poco me fui distanciando de ellos.
Me recordaban a Cecilia.
Cuando pasaron tres meses, y mi madre vio que no mejoraba llamó un psicólogo.
Me hizo visitarlo todos los días.
El hombre me preguntaba cómo me sentía, lo que pasara por mi mente cuando Cecilia muriera…
Por las noches no dormía porque pensaba en su muerte, por el día no comía, no salía con nuestros amigos…
                                                           Final 1
Terminé quedándome solo, encerrado en mi habitación.
Pensando en ella.
Lo único que deseaba con toda mi alma era volver a verla, abrazarla, besarla.
Había pasado un año desde su muerte.
El día en el que hacía un año que la habíamos enterrado, no pude superarlo.
Me puse nervioso porque me hice consciente de que no la volvería a ver, de que ella ya no existía.
De que estaba muerta.
Entré al baño y me miré en el espejo.
Tenía los ojos rojos, estaba pálido, con la cara llena de lágrimas.
Convertí mi mano en un puño y lo estrellé contra el cristal, que rompió en trocitos.
Agarré el trozo más afilado y lo miré.
Lo acerqué a mi muñeca. Cerré los ojos.
“Espérame Cecilia”- fue lo último que pensé antes de deslizar el cristal por mi muñeca.
                                                           -Fin-

                                                           Final 2
Una tarde Angela vino a mi casa.
En un principio no quise escucharla, pero sacó su carácter y me obligó.
Me preguntó que me pasaba, porque los alejaba de mí, porque no comía. Me dijo que yo no tenía la culpa de lo que le había ocurrido a Cecilia. Me dijo que a Cecilia no le gustaría verme así.
Estuvo hablando conmigo durante dos horas.
Lo que me dijo me hizo darme cuenta de que la vida seguía, de que aunque Cecilia no estuviese conmigo físicamente, si lo estaría espiritualmente.
Empecé a salir más con ellos, a comer, a relacionarme con la gente…
Acabé la E.S.O., bachiller e hice una carrera.
Conocí una mujer maravillosa, con la que me casé y tuve dos hijos.
Un niño y una niña, a la que llamamos Cecilia.
Era feliz, tenía unos hijos preciosos, una mujer maravillosa y unos buenos amigos.
Pero siempre me faltaría Cecilia, el amor de mi vida.
                                                           -Fin-
__________________________________________________________________________
Acabe!!   porfín!! esto es MA-TA-DOR.
Tener que pasar 4 ojas, escritas a mano a un ordenador, es de lo peor...
Este es largo, 8 ojas del Word...
Bueno... allá voy
*Sheii: noviia!!  tu 3ª parte aquí está!!  :) y aquí ya sabes por que "Jose" muere... Espero que te guste  :D
*Jorge: Lo siento, pero no podía dejar de poner un final triste :)
*Adrian: ya que tu secretaria te dijo que tenias tiempo libre,avísame si me lees.   :)
*Marta: si te pasas avísame  :)
*Checho: ¡¡HAS VUELTO A SEGUIRME!!   :)
Y creo que no me olvido de nadie... weno... dejadme un comentario, no seáis malos...   :)

martes, 2 de noviembre de 2010

Jueves.

Disclaimer:La historia me pertenece y esta basada en la canción "Jueves".Queda prohibida su copia total o parcial.
___________________________________________________________________________________


Llevo meses esperando tener el valor necesario para hacer lo que tengo pensado. Hoy, después de dos meses, le diré al amor de mi vida lo que siento. Tengo miedo de que me rechace porque no soy lo suficientemente guapa para él. Pero tengo que decírselo, debo decírselo. No me puedo callar más. El sentimiento que tengo hacia él crece cada día más.
Cuando acabo de vestirme me miro al espejo.
Llevo puesto una camisa blanca con una falda preciosa que me llega por encima de las rodillas.
Paso mi mano por la tela de la falda y suspiro.
Me había comprado esta falda por mi mejor amiga.
Recuerdo perfectamente lo que me dijo cuando me vio con ella.
Flashback.
Mi amiga me miró con al boca abierta.
-Me queda mal lo sé-dije-Mejor la dejo-me di la vuelta para meterme al probador.
-¡No!-gritó agarrándome del brazo-Te queda genial. Cómpratela y póntela el próximo día que lo vayas a ver-sonrió.
-No sé...-dije no muy convencida.
-Te sienta de maravilla, creeme. Si cuando te vea con esa falda no se derrite, es que es gay-dijo mi amiga con cara seria.
Me reí por su comentario.
Me di la vuelta y me miré en el espejo.
La falda no me quedaba tan mal.
Sonreí y miré a mi amiga.
-De acuerdo, me la llevo.
Mi amiga sonrió y me abrazó.
Fin Flashback.
De eso hacía ya seis días. Después de comprarme la falda empecé a arrepentirme. Pero mi amiga no me dejó devolverla y, para asegurarse de que no la devolvía, le arrancó la etiqueta.
Así que, aquí estoy, delante del espejo, con una falda preciosa y dispuesta a declararme.
Me miro por última vez en el espejo, cojo mis cosas y me voy.
Llego a la estación de tren y me siento a esperar.
A los cinco minutos aparece el tren.
Cuando entro y lo veo aguanto la respiración. Ahí está. Sentado en el mismo sitio de siempre. Y tan guapo como el primer día que lo vi.
Me dirijo al asiento que está en frente de él y me siento.
Lo miro y me doy cuenta de que no puedo, no puedo decirle lo que siento.
Él es demasiado guapo y yo...yo...soy una chica como otra cualquiera.
Seguro y no se fija en mí.
Él mira por la ventana. Se lleva una mano a los ojos y bosteza.
Noto como mi vista se nubla. Llevo mi mano a los ojos y me doy cuenta de que voy a llorar. Cierro los ojos y algo húmedo desciende por mis mejillas. Rápidamente las seco con mis manos, no quiero que piense que estoy loca.
Cuando abro los ojos, me cuesta respirar.
Empiezo a temblar.
Él...él está caminando en mi dirección.
Se sienta a mi lado y me mira.
-Hola, me llamo Juanjo-dice sonriendo.
-Hola Ju-Juanjo-Dios....debe de pensar que soy tonta-Yo me llamo Marta.
-Encantado de conocerte Marta-sonrío vergonzosa-Esto va a sonar extraño, pero…te he echado de menos...y sin conocerte-lo miro con los ojos abiertos-siempre viajo ene este tren porque sé que te voy a ver.
Sonrío.
Juanjo agarra mi mano y empieza a acercarse para besarme.
No soy consciente de nada de lo que ocurre a mi alrededor, para mí el tiempo se ha parado.
Falta poco para que me bese, un poco más y...
Todo se vuelve oscuro.
Lo único que escucho son gritos y llantos a mi alrededor.
No entiendo lo que pasa.
Intento moverme pero no puedo. Me encuentro muy débil y algo pesado oprime mi barriga.
-Ma-Marta, ¿estás bien?-esa voz...¡era él!
Levanto mi mano y sonrío al acariciar su mejilla. Él sonríe.
-Juanjo-digo en un susurro.
Me encuentro muy débil y me cuesta respirar.
Sé que debo despedirme.
Agarro la cara de Juanjo.
Lentamente me acerco a él y lo beso.
Este es el mejor beso de mi vida.
                                                                    Hoy es un día especial.
                                                              Hoy, 11 de Marzo, estoy feliz
                                                              Hoy, 11 de Marzo, estoy triste.
                                                       Hoy, 11 de Marzo, besé a mi gran amor.
                                                     Hoy, 11 de Marzo, debo despedirme de él.
Me separo de él y suspiro.
-Te quiero-me dice.
Sonrío.
He escuchado lo que deseaba que saliera de sus labios.
Siento mucho no poder despedirme de mis seres queridos, pero estoy feliz de estar al lado del hombre que amo.
Suspiro y dejo que la tranquilidad de un sueño me lleve con el.

                                                         Un sueño, del que estoy segura
                                                               y no voy a despertar.
____________________________________________________________________________
_______

Aaaaaahiiiiiiiiiii!!  me ENCANTA  esta canción.
La primera vez que la escuche lloré....  :(
Es una de mis canciones preferidas...
Me encanta porque esta basada en hechos reales, y eso es algo que me gusta...
Pero me da pena por toda la gente que murió...  :(
Que susto me acaba de dar este sitio...pensé que se me había borrado...
Chao  :)